María Uicab: la sacerdotisa que lideró Tulum durante la Guerra de Castas

Durante el siglo XIX, una mujer maya desafió al poder establecido. María Uicab lideró espiritualmente y militarmente a su pueblo desde Tulum, dejando una huella poderosa en la historia de Quintana Roo.
Una figura única en la historia de la resistencia
María Uicab fue una destacada líder maya durante la Guerra de Castas en la península de Yucatán. Nacida en el siglo XIX, se consolidó como guía espiritual del movimiento rebelde de los cruzo’ob, quienes adoraban la Cruz Parlante. Su influencia trascendió lo religioso: organizaba rituales, tomaba decisiones estratégicas y mantenía la cohesión entre los pueblos mayas sublevados. Desde Tulum, fortaleció la identidad cultural y la lucha por la autonomía indígena.

Tulum: centro político y sagrado
Bajo el liderazgo de María Uicab, Tulum se convirtió en un centro sagrado. En el templo donde hablaban las “tres cruces”, la sacerdotisa interpretaba mensajes divinos que guiaban a la comunidad. Estas prácticas no solo reforzaban la fe, sino también la estructura política del movimiento. Tulum pasó de ser un asentamiento olvidado a símbolo de resistencia espiritual y territorial contra el gobierno mexicano.
Una mujer al mando en tiempos de guerra
Lo excepcional de María Uicab fue su papel activo en la Guerra de Castas, no solo como guía religiosa, sino como figura militar. Dirigía ataques, organizaba campamentos y tomaba decisiones estratégicas, algo inusual para una mujer de la época. Su inteligencia y firmeza la convirtieron en símbolo del liderazgo femenino dentro de la cultura maya.
También podría interesarte:
Un legado envuelto en misterio
Después de 1875, no se volvieron a tener noticias de ella. Algunas versiones afirman que fue asesinada por sus propios seguidores, otras que murió en el anonimato. Sin embargo, su legado sigue vivo en la memoria oral, en los registros históricos y en la identidad cultural de Tulum.
Un legado envuelto en misterio
Después de 1875, no se volvieron a tener noticias de ella. Algunas versiones afirman que fue asesinada por sus propios seguidores, otras que murió en el anonimato. Sin embargo, su legado sigue vivo en la memoria oral, en los registros históricos y en la identidad cultural de Tulum.