Recolectan más de 113 mil metros cúbicos de sargazo durante 2026
Por Ángel Pérez

De enero a agosto de 2026 se recolectaron 113 mil 165 metros cúbicos de sargazo, mientras que en los días de mayor arribo se han llegado a retirar entre mil y mil 500 metros cúbicos diarios, informó el biólogo Gerardo Castañeda Ramírez, gerente de Operación Ambiental de The Palace Company.
Durante un recorrido por las instalaciones destinadas al manejo integral del sargazo en el hotel Moon Palace, Gerardo Castañeda explicó que uno de los principales retos no solamente consiste en retirar la macroalga, sino en evitar la pérdida de arena que ocurre durante su recolección.
Desde 2015, cuando comenzaron a registrarse los entonces denominados “arribos atípicos” de sargazo, se implementó un proyecto para limpiar las playas y recuperar la arena que era retirada junto con la macroalga.
A partir de ese año y hasta 2026 se han recuperado y reincorporado 93 mil 886 metros cúbicos de arena, además de restaurar 12 mil metros cuadrados de dunas, como parte de las acciones para reducir los efectos de la erosión.
El especialista señaló que los muros de contención y determinadas construcciones cercanas a la costa pueden tener un efecto negativo sobre la dinámica de las playas y contribuir a la erosión. Para contrarrestarlo se desarrollaron dunas artificiales acompañadas de plantas nativas que permiten retener arena y estabilizar las zonas afectadas.
En los primeros años del proyecto se detectó que la humedad del sargazo dificultaba separar completamente la arena durante la limpieza. Ante ello se desarrolló un centro de acopio especializado donde el material permanece durante un proceso de intemperización.
El sargazo recolectado se mantiene entre uno y tres meses en el sitio para que pierda humedad y se deshidrate. Después de este periodo, la proporción de arena resulta más evidente y el material puede pasar por maquinaria especializada para su separación.
La meta del procedimiento, explicó Castañeda Ramírez, es recuperar el 100 por ciento de la arena retirada junto con el sargazo para posteriormente regresarla a las áreas de playa que presentan mayor pérdida.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
Para determinar dónde debe reincorporarse, se realizan perfiles de playa cada mes, mediante mediciones de la amplitud y longitud del arenal. Con estos estudios se identifican los puntos que pierden superficie y hacia ellos se dirige la arena recuperada.
Las labores son realizadas por un equipo de 36 colaboradores, cada uno asignado a diferentes áreas del proceso de atención y manejo del sargazo.
Entre la maquinaria utilizada se encuentran barredoras y una cribadora, además de remolques de acero inoxidable diseñados especialmente para reducir la compactación de la arena y disminuir afectaciones en áreas donde se registra anidación de tortugas marinas.
Durante el procesamiento también se separan residuos que llegan mezclados con la macroalga. Entre lo encontrado figuran botellas de vidrio, bolsas, envolturas, plásticos, microplásticos, piezas metálicas y marcadores satelitales, además de envases y etiquetas procedentes de otros países.
Debido a que el arribo de sargazo dejó de ser un fenómeno atípico para convertirse en una situación recurrente, también se implementó infraestructura marítima para interceptarlo antes de que alcance la costa.
Actualmente se dispone de 2.5 kilómetros de barreras antisargazo, seleccionadas para evitar afectaciones a la flora y fauna marina. De acuerdo con Gerardo Castañeda hasta el momento no se han observado afectaciones a las tortugas marinas relacionadas con estas estructuras.
A la estrategia se suman dos barcos sargaceros, una embarcación nodriza y dos pontones de carga. Cada barco sargacero tiene capacidad para transportar 20 metros cúbicos de macroalga.
La combinación de recolección marítima, limpieza en playa, procesamiento del material y recuperación de arena busca evitar que el combate al sargazo termine generando otro problema ambiental: la pérdida progresiva del arenal.
Castañeda Ramírez destacó que el aprendizaje acumulado desde 2015 permitió modificar los métodos de recolección, ya que retirar el sargazo sin recuperar la arena que queda adherida puede contribuir a acelerar la erosión.
Así, después de 11 años de operación, el programa mantiene como uno de sus principales objetivos que la arena extraída durante las labores de limpieza sea procesada y devuelta a las zonas que presentan mayor desgaste, mientras continúa la atención de los arribos de sargazo en las costas de Cancún.



