
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) descartó de manera categórica la existencia de daños estructurales en el Puente Vehicular Nichupté, así como cualquier riesgo para los usuarios, luego de las versiones difundidas en redes sociales sobre un supuesto hundimiento y la presunta colocación de “apuntalamientos de emergencia” en la obra.
La dependencia federal precisó que la estructura es segura, estable y se mantiene dentro de los parámetros de diseño establecidos desde la planeación del proyecto, el cual fue desarrollado bajo estándares de ingeniería especializados para condiciones geológicas complejas como las del subsuelo kárstico característico de la zona de Cancún.
La SICT aclaró que los elementos metálicos visibles en el área cercana al entronque Kukulcán no corresponden a intervenciones correctivas ni a reparaciones imprevistas, como se difundió en redes sociales, sino que forman parte integral del sistema estructural definitivo del puente, diseñado para garantizar la correcta distribución de cargas.
En este sentido, la dependencia explicó que, debido a las condiciones del subsuelo, el proyecto contempla la instalación de pilas de cimentación profunda y cabezales metálicos de acero estructural de alta resistencia entre los claros 213 y 221, lo que permite transferir las cargas hacia estratos de soporte más firmes, evitando desplazamientos y asegurando la estabilidad de la obra.
La autoridad federal subrayó que, antes de su apertura, el puente fue sometido a rigurosas pruebas de carga estructural, cuyo objetivo principal fue verificar la capacidad del sistema y garantizar la seguridad de la infraestructura y de sus usuarios.
Entre estas pruebas, se aplicó una carga controlada mediante 6 camiones de volteo, con un peso total aproximado de 148 toneladas, colocados en distintas posiciones estratégicas sobre la estructura para simular condiciones reales de operación.
El proceso de evaluación se realizó en cuatro etapas: una fase inicial sin carga para establecer parámetros base; posteriormente la aplicación de la carga con los vehículos; un periodo de monitoreo continuo con mediciones cada 30 minutos durante dos horas; y finalmente una medición adicional una vez retirada la carga, con el fin de comparar el comportamiento estructural antes, durante y después de la prueba.
Para estas verificaciones se utilizó equipo topográfico de alta precisión, sistemas de control de temperatura y sensores especializados, entre ellos deformímetros eléctricos y acelerómetros triaxiales, los cuales permitieron registrar con exactitud cualquier variación en el comportamiento de la estructura bajo condiciones de esfuerzo.
La SICT destacó que los resultados obtenidos fueron satisfactorios, sin que se registraran deformaciones fuera de los parámetros previstos en el diseño, lo que confirma el correcto desempeño del puente y su seguridad operativa.
Asimismo, la dependencia informó que actualmente se mantiene un sistema de monitoreo topográfico diario, realizado por personal especializado, para dar seguimiento permanente al comportamiento de la infraestructura y asegurar su óptimo funcionamiento a largo plazo.
Por otra parte, durante un recorrido realizado por el periódico El Momento Quintana Roo, se constató que la circulación sobre el Puente Nichupté continúa desarrollándose con total normalidad. Pese a la difusión de versiones en redes sociales, el flujo vehicular se mantiene constante, sin incidencias y con una operación estable.
Se observó que automovilistas siguen utilizando esta vialidad como una de las principales opciones de conexión entre la zona hotelera y la ciudad de Cancún, destacando su funcionalidad para reducir tiempos de traslado.
Con estas condiciones, tanto la autoridad federal como la verificación en campo confirman que el Puente Vehicular Nichupté opera de manera segura, sin riesgos estructurales y con tránsito habitual.



