
Durante el cierre del año, el precio de la uva registró un incremento considerable en Quintana Roo, al alcanzar hasta los 160 pesos por kilo en fruterías y supermercados, de acuerdo con comerciantes locales. Este aumento se hizo más evidente el 31 de diciembre, fecha en la que la demanda del producto se incrementa por la tradición de consumir uvas durante la cena de Año Nuevo.
En recorridos realizados en distintos puntos de venta, se constató que el precio mínimo de la uva osciló alrededor de los 100 pesos por kilo; sin embargo, este costo solo se encontró en establecimientos específicos y por tiempo limitado. La uva verde sin semilla se comercializó en aproximadamente 140 pesos el kilo, mientras que la uva roja de tamaño grande fue la más costosa, alcanzando los 160 pesos, señalaron comerciantes del mercado Lázaro Cárdenas.
Vendedores explicaron que, pese a las promociones anunciadas por algunas cadenas de supermercados, no fue posible reducir significativamente el precio del producto, ya que los costos de adquisición y traslado influyeron directamente en el precio final al consumidor. Además, la alta demanda propia de la temporada provocó que las uvas se mantuvieran a precios elevados.
De acuerdo con los comerciantes, el costo de la uva superó en más del 100 por ciento su precio regular, el cual suele mantenerse en niveles mucho más bajos durante el resto del año. Esta situación generó inconformidad entre algunos consumidores, quienes señalaron que el producto se volvió poco accesible para ciertos sectores de la población.
El aumento de precios no solo se reflejó en las uvas, ya que otras frutas también registraron incrementos. Tal es el caso de la fresa, cuyo precio alcanzó hasta los 98 pesos por kilo en algunos establecimientos.
Finalmente, comerciantes indicaron que se espera que los precios comiencen a normalizarse en los primeros días de enero, una vez que disminuya la demanda asociada a las celebraciones de fin de año.





