Precio del limón a la baja en el sur de Quintana Roo; El kilo oscila entre los cuatro a seis pesos

El precio del limón en la zona sur de Quintana Roo continúa desplomándose y ha descendido hasta los cinco pesos por kilo en los mercados locales, una cifra que los productores consideran muy baja para la temporada. Dionisio Santos, productor de la región, explicó que el sector lleva semanas enfrentando precios bajos sin que se observe una recuperación cercana. “Ya tenemos rato con un precio bajo. Es difícil que el precio siga así con la producción porque no sube. El problema es que, al bajar tanto, uno descuida los huertos: ya no puede uno invertir, limpiar, no hay fondos”, señaló.
Actualmente, una caja de 33 kilos se compra en apenas 60 pesos, lo que significa que el kilogramo se paga a menos de dos pesos en campo, muy por debajo del costo mínimo para cubrir los gastos de producción. Detalló que esta cifra ni siquiera permite recuperar lo invertido en labores básicas como limpieza, fertilización o control de plagas, lo que agrava el riesgo de que los huertos se deterioren.
La crisis ha llevado a muchos productores a tomar medidas extremas. Ante la falta de compradores y el desplome del precio, algunos optan por cortar el limón únicamente para regalarlo o incluso tirarlo, con el fin de evitar que las plantas se “descarguen” y se echen a perder por acumulación del fruto. “Ahorita todavía no sabemos cuánta es la pérdida total, pero sí será considerable”, advirtió Santos.
De acuerdo con los cálculos de los productores, para mantener una operación mínimamente rentable, el kilogramo debería pagarse al menos en 20 pesos. Sin embargo, con el precio actual cercano a los dos pesos, la actividad resulta completamente deficitaria. Además de la cosecha, los agricultores deben cubrir otros gastos como el acarreo de cajas, la mano de obra para el corte y el flete hacia los centros de distribución, lo que deja la ganancia prácticamente en cero.
La falta de recursos para continuar invirtiendo en los huertos podría generar un efecto prolongado en la producción regional. Si los árboles no reciben el mantenimiento adecuado, el rendimiento disminuirá en las siguientes temporadas, profundizando el ciclo de pérdidas.
Productores como Santos esperan que en las próximas semanas el mercado pueda estabilizarse y que el precio se recupere al menos a niveles que permitan cubrir los costos. Mientras tanto, advierten que la situación actual pone en riesgo no solo la cosecha, sino también la economía de cientos de familias que dependen del cultivo del limón en el sur de Quintana Roo.







