Auditorio del Bienestar de Cancún avanza a la fase técnica, pues ya tienen los estudios para comenzar la operación en 2026

El titular de Obras Públicas, José Rafael Lara Díaz, informó que el Auditorio del Bienestar de Cancún avanza en su fase técnica, al recibir los estudios necesarios para definir las adecuaciones internas.
Señaló que la edificación será una de las prioridades del 2026, año en el que se prevé iniciar la construcción, convirtiéndose en un punto clave para actividades culturales y deportivas.
De acuerdo con el funcionario, actualmente se reciben los últimos estudios solicitados para conocer las condiciones reales del inmueble y determinar las adecuaciones que deberán implementarse antes de iniciar cualquier intervención mayor.
Lara Díaz señaló que el complejo, construido hace más de una década, permaneció sin atención durante un largo periodo, acumulando deterioro y problemas de funcionabilidad. Sin embargo, sostuvo que pese al desgaste visible, la edificación puede ser recuperada mediante una planeación adecuada, por lo que se trabaja en consolidar toda la información técnica indispensable para plantear un proyecto formal en 2026.
“Estamos por terminar, para que nos entreguen todos los estudios pertinentes que pedimos que se hicieran. Es una obra que tuvo muchos años de rezago, que no se atendió, y ahora estamos revisando cada detalle para definir un plan integral”, explicó el secretario.
Añadió que, una vez finalizadas las evaluaciones, se determinará el monto requerido para su rescate, ya que deben contemplarse aspectos de infraestructura esencial más allá de las reparaciones visibles.
El edificio, inaugurado con grandes expectativas, fue concebido para albergar espectáculos masivos, actividades deportivas y expresiones artísticas de diferentes tipos.
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Su diseño en forma de herradura y su ubicación estratégica lo convertían en un punto relevante para el desarrollo de eventos en la ciudad. Con una superficie total de 31 mil 663 metros cuadrados y un área interior de 9 mil metros cuadrados, ofrecía una capacidad superior a 11 mil personas, además de contar con una cubierta de acero, columnas de concreto y una altura aproximada de 35 metros.
El espacio incluía áreas comerciales, oficinas administrativas, terrazas, sanitarios y gradas para casi tres mil asistentes en su primer nivel. Incluso había sido pensado como un recinto multifuncional que pudiera funcionar como lienzo charro, con corrales ubicados en la planta baja o sótano.
El 14 de agosto de 2017, la Secretaría de la Contraloría estatal advirtió que el inmueble no solo era inservible para su propósito original, sino que también representaba un riesgo para la ciudadanía debido a fallas significativas en su edificación. Si bien los dictámenes señalaban que tenía una cimentación estable, también indicaban deficiencias graves derivadas de una mala construcción, lo que impedía su operación segura y eficiente
La obra tuvo un costo inicial de 244 millones 759 mil pesos, pero fue entregada con numerosas deficiencias que impidieron su correcto aprovechamiento.
Las autoridades estatales estiman que podría requerirse una inversión de hasta 200 millones de pesos para su rescate total, aunque la cifra definitiva dependerá de los resultados finales de los análisis en curso.
Para el gobierno estatal, rehabilitar este recinto significa recuperar un espacio capaz de impulsar la actividad cultural, deportiva y artística en Cancún, además de brindar un recinto digno y seguro para la población y para el turismo.
Lara Díaz insistió en que el proyecto será una prioridad para 2026 y que la intención es convertir el inmueble en un sitio funcional, moderno y seguro, con condiciones que permitan albergar eventos de alto impacto en beneficio de la comunidad.
Mientras tanto, las revisiones continúan y se espera que en los próximos meses se tengan los datos definitivos para la planeación del rescate.







