Solo dos de cinco solicitudes por uso lúdico de cannabis son aprobadas por la federación

La Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios en Quintana Roo recibe cada mes alrededor de cinco solicitudes para el uso lúdico del cannabis, pero sólo una o dos obtienen la autorización de la instancia federal correspondiente. Así lo confirmó Jaime Torres Viveros, titular de la Cofepris en la entidad, al destacar que la mayoría de las peticiones no obtiene una respuesta favorable.
Torres Viveros aclaró que la dependencia estatal únicamente actúa como ventanilla receptora, pues no tiene competencia para emitir permisos. Todas las solicitudes son enviadas directamente a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), autoridad encargada de analizar, evaluar y determinar si procede o no la autorización. “Nosotros recepcionamos y enviamos a la Federación; en cuanto la Federación autorice o rechace, nos comunica y nosotros informamos al usuario”, precisó, subrayando que este procedimiento se aplica de manera uniforme en todo el país.
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El funcionario recordó que fue en 2021 cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió una declaratoria general de inconstitucionalidad, lo que abrió la puerta para que cualquier persona pudiera tramitar un permiso para el uso personal y recreativo del cannabis ante la Cofepris. A partir de ese momento, la solicitud formal se convirtió en el único mecanismo legal para quienes buscan consumir la planta con fines lúdicos.
Sin embargo, enfatizó que la autorización no implica libertad absoluta para su uso. Los permisos no permiten comercializar, vender ni distribuir cannabis, ni siquiera de manera gratuita. Además, su consumo continúa prohibido en espacios públicos, áreas libres de humo, y en presencia de menores de edad o de terceros que no otorguen su consentimiento, restricciones que permanecen vigentes en todo el territorio nacional.
Sobre el contenido de las solicitudes, explicó que los interesados señalan que la planta será destinada exclusivamente al consumo personal y recreativo, aunque en la práctica sólo una fracción de ellas cumple con los criterios establecidos por la autoridad federal. Las estadísticas reflejan que, pese al interés creciente, la obtención del permiso sigue siendo un proceso estricto y con un margen reducido de aprobación.
Con este panorama, la Cofepris estatal reiteró que su papel se limita a recibir la documentación y remitirla a la federación, en un proceso que continúa regulado bajo lineamientos claros y centralizados.







