Imponen nuevos aranceles al azúcar importada; productores cañeros celebran la medida

A partir de este martes entraron en vigor los nuevos aranceles a las importaciones de azúcar provenientes de países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC), los cuales oscilarán entre 156 y 210.44%. Esta medida excluye a las naciones con las que México mantiene acuerdos comerciales que contemplan apertura en este rubro. El presidente de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar (ULPCA), Sergio Crisanto Morteo, aseguró que esta decisión permitirá fortalecer la competitividad de los productores nacionales, especialmente de Quintana Roo, al equilibrar las condiciones frente a la competencia internacional.
Explicó que desde hace más de tres décadas no se habían modificado los aranceles a la importación de azúcar, lo que había colocado en desventaja a los productores mexicanos frente a los precios internacionales. Con el nuevo decreto, señaló, se impulsará el consumo del azúcar nacional y se protegerá al sector cañero.
Actualmente, la producción nacional de azúcar supera los cinco millones de toneladas, mientras que el consumo interno ronda los cuatro millones. El excedente se destina a la exportación; sin embargo, los bajos precios del azúcar importada, que se vendía alrededor de 8 mil pesos por tonelada, afectaban la comercialización interna. Con los nuevos aranceles, el precio del endulzante extranjero podría elevarse hasta los 20 mil pesos por tonelada, lo que hará más competitivo al producto mexicano.
El líder cañero reconoció que este cambio representa un avance importante, pero subrayó que ahora corresponde a los productores mejorar sus procesos en campo y elevar el karbe, es decir, el rendimiento del azúcar por tonelada de caña.
“Es una noticia que estábamos esperando. En pláticas previas con nuestro líder nacional y en reuniones en la Cámara de Diputados hace 25 días ya se había discutido esta gestión que venía trabajándose desde hace meses”, puntualizó el dirigente de la ULPCA.
Con esta medida, el sector cañero nacional vislumbra un panorama más favorable, donde la protección arancelaria y la mejora en la producción podrían traducirse en mayores ingresos y estabilidad para miles de familias dedicadas a la caña de azúcar.







